Entrevista con Iván Juárez y Gustavo Mastrocola de la asociación ferroviaria argentina "Los Catangos"

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“Los Catangos” es una asociación ferroviaria argentina que promueve el tren rescatando su historia y cultura. Lo hacen sobre una “zorra de vía” conocidas en España como dresina o zorrita.
Mediante la “zorra de vía” recorren vías de tren abandonadas de Argentina y Chile, lo cual aprovechan para visitar escuelas y llevar a cabo todo acto de beneficencia o apoyo comunitario que puedan brindar.
Iván Juárez y Gustavo Mastrocola son dos integrantes de esta asociación que están de viaje por Europa presentando sus proyectos.

Lleváis miles de kilómetros a vuestras espaldas recorriendo vías de ferrocarril para rescatar su historia y promover dicho transporte,  ¿Cuál fue el motivo para escoger una zorra de vía? 

Iván Juárez: Este proyecto no queríamos hacerlo solo desde nuestras casas con un ordenador. Como nosotros somos trabajadores ferroviarios queríamos hacerlo con algo que nos identificara. Conseguimos la primera dresina que la construí yo mismo en mi casa, desmonte dos dresinas e hice una. Una vez terminada pasó la revisión para poder obtener el permiso de circulación y así empezó el proyecto.
Es la dresina junto con las actividades que hacemos las que despiertan en el pueblo, que es el que realmente necesita el transporte, la necesidad del tren.

¿De quién fue la idea de emprender este camino sobre una zorra de vía?

Gustavo Mastrocola: En realidad el promotor de todo esto es Iván, él tiene muchos kilómetros a sus espaldas con una “zorra de vía”.
Iván es el que inicia esta cruzada por recuperar el tren de pasajero. Argentina tenía miles de kilómetros de red ferroviaria y se conectaban todos los pequeños pueblos del interior y fue a partir de los años noventa que se levantaron los ramales y hay pueblos que han quedado perdidos en medio de la nada.
Iván Juárez: Y otros han desaparecido, importantes puertos y nudos ferroviarios han desaparecido.

Diversas empresas ferroviarias como Bahía Blanca, Ferrosur Roca o Ferro Expreso Pampeano; os ayudaron a restaurar estas máquinas ¿fue difícil convencerles del proyecto?

Iván Juárez: No, porque no pensamos que podríamos hacer todo esto, ellos nos cedieron material y ahora no nos pueden parar. Es más, se ve que algo estamos haciendo bien porque el otro día recibimos una donación de materiales nuevos de sus “zorras” que ellos ya no usan. 
El año pasado hicimos una travesía directamente con ellos como empresa donde aportaron todo el tema de la circulación, 10 botiquines de primeros auxilios y la experiencia fue muy positiva.
Gustavo Mastrocola: En esta última travesía tuvimos el apoyo de Trenes Argentinos con material didáctico para las escuelas. Que una empresa del estado se fije en nosotros es una señal de que vamos por el buen camino. Ahora estamos intentando que una escuela rural vaya de paseo a Bahía Blanca en tren, porque hay niños que nunca vivieron esa experiencia.

¿Habéis encontrado impedimentos por parte de los administradores de infraestructuras para circular por determinas vías?

Iván Juárez: No, nunca nos dijeron que no. Nos dijeron vayan y si pueden pasar, pasen.

Vuestras travesías ferroviarias también tienen una labor solidaria, visitáis escuelas a las que entregáis material didáctico de educación vial y útiles escolares así como libros. ¿Quiénes son los que os ayudan a realizar este proyecto?

Iván Juárez: Nosotros lo que hacemos es pedir la colaboración de las empresas. Cuando iniciamos un proyecto miramos cuantas escuelas vamos a visitar, entonces pedimos al puerto las banderas Argentinas, vamos a otra empresa y les pedimos las cajas de tiza y los borradores, porque es curioso que lo que más nos piden son tizas y borradores. El resto lo ponemos nosotros.

¿Cuál es la reacción de los niños cuando os ven aparecer en los colegios?

Iván Juárez: No entienden nada porque ellos nunca vieron pasar un tren.
Gustavo Mastrocola: En la última travesía en la que hemos estado donde circulan trenes de mercancías, cuando ven pasar un tren de pasajeros se quedan ilusionados pensando que algún día puedan volver a llegar los trenes con pasajeros.
Hay muchas historias, pero generalmente quienes nos vienen a recibir a las estaciones son jubilados ferroviarios, personas mayores y niños. Los niños con una alegría enorme y los ancianos llorando. Es una experiencia que impresiona mucho.

¿Por qué incorporáis los colegios de Chile a vuestro proyecto?

Iván Juárez: Porque a los chilenos les pasó lo mismo, es una devolución de gentileza hacia los pueblos chilenos. 
Gustavo Mastrocola: Nosotros teníamos un basta red ferroviaria nos conectábamos desde Argentina en tren hasta Perú. Vía Mendoza llegábamos hasta Santiago de Chile, pero debido a decisiones de ciertos gobiernos terminaron por olvidar todo ese nudo ferroviario de conexión internacional.

La mayoría de vuestras travesías son de más de mil kilómetros lo cual se traduce en una amplia planificación, horas apilados en una zorra de vía...¿cuál es el momento más duro de esas travesías?

Iván Juárez: Para mí el viaje de regreso.

Habéis realizado travesías para recrear el proyecto de unir el océano Atlántico con el océano Pacifico en un corredor Bioceánico Ferroviario, otra por vías que unen el océano Atlántico con la cordillera, otra por la paz...¿cuál destacaríais y por qué?

Iván Juárez: Todas.
Gustavo Mastrocola: Para mí quizá la primera, que fue por la provincia de Buenos Aires porque fue muy movilizadora. Pero quizá la más importante fue la del bicentenario en el 2016 por todo el entorno, por lo que significaba para todos nosotros. Fueron dos años preparando la logística, los contactos, la prensa, etc.  
 

Fuente de la Noticia: 
Sindicato de Circulación Ferroviario